Hoy el día se veía venir gris… por suerte sólo las nubes fueron de ese color.
Es como esa frase que dice “A buen final ni importa la mala partida”. De hecho vengo recien llegando a mi casa despues de haber asistido a ver la película “Locura de Amor“, más conocida internacionalmente por El tigre y la nieve, película italiana de Roberto Benigni (el mismo director de la vida es bella). Aunque ninguno de los dos títulos tiene relevancia en la trama de la película… es más, podría no tener nombre y el impacto en lo que nos queda de magia sobre nosotros sigue siendo espectacular… relato un poco lo que ví para que entiendan un poco:
1.-La primera parte donde me enternecí ocurrió cuando Attilio, el actor principal, comenta a sus hijas cuando supo que él quería ser poeta: sucedió una tarde cuando los pajarillos cantaban y tenía 8 o 9 años, él estaba dibujando o leyendo en el patio, cuando en eso uno de los pajaritos se posó en su hombro. Lo genial de eso no fue que un pajarito se posase en su hombro, sino cuando se lo fue a contar a su mamá, ella no lo hayó genial para nada, porque el relato fue presipitado. Entonces descubrió que debía haber una forma de que todos entendiesen y sintiesen una determinada situación mediante un mensaje, que así él describía su poesía.
2.- La trama y los eventos de una serie de coincidencias ponen a este querido sujeto a querer salvar de la muerte a una persona a quién ama. Más que nada relata la cantidad de cosas increíbles que este pseudo-MisterMagoo realiza para poder rescatar al amor de su vida… aunque con un final penoso. La salva, pero ella nunca supo que él la salvó… la verdad lo que más me dió penita fue que justo él tenía que llevarse una jaula con pájaros y se le cayó y se le fueron los pajaritos volando. Lo lindo fue que un pajarito se posó sobre su amada, remontando a lo antes sucedido. Sin embargo, pronto el pajarito se va y así tambien él se retira de la escena, con una jaula vacía, es decir, con las manos vacías, con una amada que jamás supo que fue él quien hizo un montón de hazañas para poder salvarla, poniendo en juego su propia vida.
Sin embargo la película es una comedia. Para los amantes de esas películas donde los personajes existentes no sobran ni faltan, y hasta los actos existentes se remotan a hechos dentro de la película, es decir, donde todo lo que va ocurriendo es parte de una gran mezcla y coincidencia de eventos, cómo Amelie o La Sal de la Vida, no creo que alguien pueda decir que no disfrutó de la película. Por lo menos, la sentí de principio a fin.
Fueron en esos momentos cuando me di cuenta la importancia de querer a alguien cueste lo que cueste. Creo que antes lo sabía, pero no lo recordaba.
Una vez en mi casa no pude contener la emoción, decidí escribir poco de lo que vi y me emocionó porque en verdad para gente sentimentalona y con algún grado de mamonería interna como yo no le hace nada de mal saber qué películas ver… es más, recordé que en un principio tambien comentaría qué películas vi y qué me parecieron, a fin de no sé… entregar un poco de información al gusto colectivo, o para esos días en que algun desesperado lector no sepa qué película arrendar. Sinceramente buen título.
Como iba diciendo, al llegar a casa no contuve la emoción y decidí escribir lo visto. Entonces aparece cristian y me muestra que le fue regalado un Kirby con gorrita de Link gigante! Qué ganas de tener un peluche gigante de Kirby, o de Domo, o de Totoro, o de … no sé! Monokuro Boo ~ Alias Bubi por error de comprensión lectora ~ o de cualquier otro mono fofo. Sin embargo debo decir que hoy además me llevé una sorpresa, un regalo que no esperaba, pero que más adelante hablaré de él. Tambien tuve una discusión que lamentablemente esperaba, pero prueba superada. A si mismo tuve momentos tensos, felices, lateros (como fue trabajar y tratar de hacer crujir el cerebro en horario de clases) pero lo mejor de todo, y cómo dije en un principio, con un buen final como el que tuve hoy, cualquier principio horrible se mejora.